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martes, 27 de mayo de 2008

Carlos León Pérez, el intelectual inquieto.

por Pablo Heriberto Abarca en Mayo 26,2008

La partida de Carlos León deja un vacío profundo en la comunidad turrialbeña, él fue siempre un hombre luchador, un inquieto intelectual y un humanista.

En las siguientes líneas, El Azucarero.com reproduce una reseña sobre este personaje. Esta entrevista inédita a Carlos León, elaborada por Pablo Heriberto Abarca, en el 2005, sirve ahora de homenaje para un hombre que dejó su huella en Turrialba.



Carlos León Pérez, el intelectual inquieto

La primera vez que conversé formalmente con don Carlos León fue en un programa radial "Personajes", en la Radio Cultural de Turrialba. Este es uno de esos hombres para el cual no alcanzaría una semana para agotar temas de conversación en cualquier campo. Desde ese momento, quedó pendiente una reunión para ampliar la entrevista y adjuntarla a este libro. Esta es la entrevista inaugural de este esfuerzo y la primera del año 2005.

Me recibió su esposa como a media mañana, e inmediatamente se unió al recibimiento su perra Perla, una cachorra que recogieron abandonada, de madre fina con pedigrí y todo, pero papá zahuate. Después llegó Rocky, el doberman pincher miniatura quien los acompaña desde su nacimiento y que viajó con la familia cuando vivieron en El Salvador. Don Carlos atendía una visita inesperada de otra persona al momento de mí llegada y entonces hablamos de las lluvias de esos días y aprovecho para anotar algunos detalles mientras despacha los inesperados visitantes.

En una pared hay tres círculos de madera donde se encuentran fotografiados tres niños. Eugenia, su hija menor, quien estudia Economía en la Universidad Nacional; Luis Fernando y Carlos Alberto, sus hijos. En otra esquina observó en una mesita dos fotos de adolescentes en un marco plateado; los conozco, es Luis Fernando, su segundo hijo que acaba de terminar su bachillerato en Relaciones Internacionales en la UNA, y Carlos Alberto su primogénito, quien estudia en el Instituto Tecnológico de Costa Rica Ingeniería de Sistemas. El primero fue mi compañero en la Escuela Mariano Cortés y a Carlos, lo conocí en mi paso por el TEC y específicamente en la Federación de Estudiantes de esa casa de estudios.

Como a los diez minutos, me saluda sonriente y me cuenta su más reciente anécdota: cuando despedía a su visita, una señora pasó por el frente de su casa y se quedó viendo al otro perro, un chow chow de su madre, y le preguntó ¿ese perro es un león? Jovialmente le responde que es Yako, el chow de 12 años y el más longevo de todos los animales que su familia ha tenido. Confieso que la pregunta es tentadora por la similitud de Yako con un león, especialmente por su espeso pelaje y melena.

Me consulta donde deseo que conversemos, y sugiero un lugar con un tomacorriente cercano para conectar mi computadora. Ubicados en la mesa principal de la sala comedor, a mi derecha tengo un trinchante bellísimo con vasos y copas de colección y que el matrimonio León guarda con especial aprecio por ser el primer juego de muebles que compraron.

Sobre la mesa hay un florero y una bombonera llena de galletas. A mi izquierda, esta un juego de sala y en una esquina una mesita con un jarrón, una foto de los cinco con vestido formal y una Biblia abierta con el Salmo 112. Es una casa con un diseño moderno y bonito. Sobre el trinchante observo una caja de madera artesanal que me muestra confesando que el té es uno de sus vicios, mientras veo que la caja esta llena de bolsitas de la marca Pickwick, con una gran variedad de sabores de los cuales pude saborear uno de canela. Concertado el lugar y con excelente ánimo, me regaló casi cuatro horas de su vida en una motivante y anecdótica conversación.

En San José.

Carlos León Pérez nació el 8 septiembre de 1956, en San José, "a mi mamá tuvieron que hacerle cesaría, para ese entonces, en nuestro hospital no las hacían". Hijo de Carlos León Camacho (qdDg), agrónomo de profesión, hombre vinculado al desarrollo cafetalero de Turrialba, ex diputado y hombre muy apreciado en Turrialba, e Iris Pérez Castro, turrialbeña muy trabajadora con quien procreo tres hijos, además de él sus hermanos menores Ricardo e Iris María.

"Mi papá no era de Turrialba, se crío en Escazú. Mi abuelo, Juan León Cerdas, tenía un trapiche y un cañal de tres manzanas y con eso crío ocho hijos. Cuando de niños visitábamos a mis abuelos, compartíamos su realidad rural. En un cuarto grande dormían los ocho en una casa limpia con piso de tierra".

Desde ese momento, asegura don Carlos, conoció como la pobreza era la realidad de cada día de la Costa Rica de mitad del siglo XX. "Uno ve la pobreza sin morbo, todos mis tíos y tías se casaban para mejorar su situación, igual que mis abuelos, a fuerza de trabajo honrado y sacrificio".

Su padre llegó a la zona contratado por ESTICA, un Sistema de Cooperación Técnica y Extensión Agrícola, financiada por el gobierno norteamericano, para trabajar en el área del café, en la década de los cuarenta. Aquí se casó y fundo su familia. "A mamá le toco desde la escuela coser para ayudar a la economía familiar. Comprendí entonces la sabiduría de políticos de la época, especialmente Don Pepe, quien siempre decía que: "todos los costarricenses debían tener una máquina de coser y una vaca". Hoy cuesta conseguir una costurera, ahora todo se importa, antes lo que faltaba era tiempo". Esa característica marca una época importante y explica como moldea su carácter.

La Turrialba Pujante.

"De niño notaba que la agroindustria de la caña o una pequeña fábrica, mejoraba mucho el estilo de vida. En 1950, Turrialba fácilmente tenía diez o quince trapiches, teníamos a Juan Viñas Florencia, Atirro, etc. A nuestro Cantón le tomó solamente un tercio del tiempo que a San Ramón para desarrollarse, gracias a la industria cafetalera y al ferrocarril. Fui testigo de la pujanza de nuestro valle, apoyado en un comercio activo y una comunidad con deseos de crecer. Turrialba era un referente nacional, aquí se venía a aprender al IICA y del pujante desarrollo. Lamentablemente el cierre del ferrocarril fue fulminante para el cantón y no hemos podido recuperarnos".

Explica que hace unos días fue a Murcia con su esposa y un grupo de amigos caminando desde San Juan Sur, y se encontraron con la Costa Rica que para muchos ya no existía, casas cayéndose, sanitarios en el aire con condiciones mínimas, precios ridículos de las cosechas y unos cuantos rieles como recuerdo de su pasado de pueblo ferrocarrilero. La única diferencia con algunos otros lugares similares en Centroamérica es que si hay electricidad. Son pueblos con un paisaje bellísimo, pero como extraídos de un libro de García Márquez", añade.

Recuerda que cuando joven de escuela y colegio, "en la época de vacaciones me pegaba a papá, lo cual me permitió uno de mis legítimos orgullos cual es conocer este Cantón y el de Jiménez de tajo a rabo". Las redes de caminos vecinales de este Cantón siempre han sido un dolor de cabeza para los alcaldes por su impresionante extensión, pero eso le permitió conocer la gran riqueza de estos cantones.

"Y eso que el clima a veces no nos permitió ser más exploradores, pero además de andar de arriba para abajo en el willys del MAG que usaba mi papá, también mi papá hacía de perito veterinario, pues en esa época no habían veterinarios en Turrialba, así que Leoncito, como cariñosamente era conocido mi papá, le tocó desde vacunar hasta atender vacas mal paridas (ahorradas como dicen en el campo), y ahí andaba yo sin perderme un detalle de estos procedimientos, a veces entre olores y situaciones nada bonitas. Es por eso que desde que estaba en el colegio ya tenía un estómago durísimo y nada me causaba asco y comía de todo, pues en esos periplos por el campo uno no se anda con carajadas, se lava bien las manos después de estar embarrado de boñiga y a comer la deliciosa comida de campo que con generosidad compartíamos con campesinos y pequeños ganaderos. Recuerdo con especial aprecio las giras a Tres Equis a la finca de Don Delfín Abarca" (quien es mi bisabuelo), "hombre de gran corazón, trabajo y con quien a los años y a pesar de las diferencias de edad, compartimos el común amor por la música y la ejecución del órgano. Como en los setentas tuve un conjunto, recuerdo que Don Delfín le llamaba mucho la atención mi inclinación por la armonía disonante, la base del jazz que es mi segundo amor además de mi familia".

Me cuenta una cita, que no me puede comprobar, pero me asegura que es de muy buena fuente: se dice que antes de establecerse Monumento Arqueológico en Guayabo, el general Mac Arthur, famoso personaje de las fuerzas aliadas en la Segunda Guerra Mundial, vino tres o cuatro veces como Pedro por su casa, "nadie sabe que se llevó de allí".

"Mi niñez y juventud era la de una Turrialba sin tele, con mejengas magistrales en un potrero de la Haciendita, situado entre el colegio IET y los cañales del IICA (donde estuvo el Restaurante Kingston), era más grande que el Maracaná; la cancha rival del Barrio Las Américas a la cual llamaban así por grande. Estaba también el potrero de Caviria donde se hacían muchas veces las fiestas cívicas y las corridas de toros. En esa época había pocas casas y parte del vacilón de las mejengas entre barrios eran los pleitos que se armaban, pues cada barrio tenía sus cocos, como los Salguero en Las Américas y los hijos de Don Pedro Bolaños (qdDg) en el nuestro. No había plazas en El Mora o La Margoth, pues eran zona agrícola, la única construcción urbana en el sentido estricto en la margen oriental del Río Turrialba, era la Escuela y Convento de la Monjas de Sión. Turrialba era como la describe el ex presidente Rodrigo Carazo Odio: "era unos cuantos fincones y un montón de finquillas".

Después se aplicaron algunas políticas en las fincas con los peones, como las llamadas colonias, que eran pequeñas parcelas de tierra que las haciendas cedían para que los peones después de la jornada laboral tuvieran algunos siembros y animales, lo cual propiciaba una economía doméstica de productos frescos, una economía de subsistencia y de los famosos "cercos", todo esto hoy tan venido a menos ante el modelo de que es más barato importar maíz y otros productos de otros países.

La Escuela

Don Carlos estuvo en la Escuela Mariano Cortés, "mis tíos fueron a esa Escuela, era la tradición de la familia de mi mamá, así que mis hijos también recibieron educación allí. Cuando empezó su primaria se impartían lecciones en el edificio del Colegio Nocturno.

En las fotos de esa época se ven hijos de los técnicos del IICA, de obreros, panaderos, en fin de todo tipo de ocupaciones y trabajos. "Era una verdadera educación en democracia, eso le quito el morbo a la relación social, y me recuerda una reciente sentencia de Don Alberto Cañas al señalar que muchos de los problemas políticos de hoy día se dan porque ya los ricos ni siquiera conocen a los pobres, antes todos íbamos a la misma escuela y colegio". Asegura que el compromiso de los docentes era alentador y que ya se había superado la confusión entre la necesaria disciplina y los anticuados castigos de hincarse en maíz.

Con la excepción del padre Heriberto Wagner, el padre alemán maestro de religión que portaba un su pequeño portafolio de cuatro papales un palito de guayabo que a más de uno hizo probar. "Se enseñaba lo importante, no lo accesorio, los maestros no andaban con ese montón de inventos como los ejes transversales, adecuaciones y otro montón de yerbas que le imponen a los maestros y maestras de hoy, en detrimento de lo principal: la enseñanza de las ciencias exactas, la gramática, los estudios sociales y la lectura. Ahí está a vista de todo el país el producto de esas locuras: promociones de menos del 50%, y todavía los ministros y autoridades de turno tienen el desparpajo de endosarles casi toda la responsabilidad a los alumnos".

El Colegio. Era solo uno.

Ingresó al Instituto de Educación Dr. Clodomiro Picado Twigth en 1969, "era los años de efervescencia política de este país, donde se empezó a cuestionar el modelo político, social y económico. El IET era el colegio de referencia para toda la región. Éramos todos de extracción rural y a pesar de la relación de poder que existía no se ostentaba más allá", aunque existía una gran diversidad de clases sociales.

"Todos estábamos en contra de ALCOA en el colegio en 1970, inspirados por los compañeros y compañeras del colegio provenientes de hogares de tradición comunista, pues Turrialba fue una célula comunista activísima. Claro que además de lo político nos costaba entender como la clase política entregaba las riquezas de este país. En esa época encontrabas en muchas casas el periódico "Libertad", el conocido medio del Partido Vanguardia Popular. "Teníamos un grupo que nos adscribimos a movimientos de izquierda. Para mamá no fue bonito encontrar el Manifiesto Comunista de Marx y Engels en una gaveta de mi armario cuando yo estaba en quinto año del colegio. Hoy día eso suena casi anecdótico, pero en esa época se creía que los "camaradas" comían chiquitos crudos".

"El presidente del gobierno estudiantil era Víctor Hugo Núñez", el ex diputado (qdDg), también Sonia García, actual profesora del Colegio y yo. Citamos a todas las secciones del colegio a un acto en el Salón de Actos y se pronunciaron discursos incendiarios en contra de ALCOA. El que andaba con paños tibios tenía que acomodarse". Fue importante el respeto de Doña Norma Jiménez y los profesores a ese movimiento.

"Para ese tiempo hubo una gran inversión de recursos en formación ideológica socialdemócrata en la juventud de todo el país, eso enseño que la política era un proceso de hacer fila. Eso era parte del ideario y visión del Partido Liberación Nacional, práctica ya abandonada".

Niñez y política.

En 1962, Carlos León Camacho, su papá, era Presidente Municipal. "Aún muy chiquillo, recuerdo que una vez llegó don Chico Orlich, el presidente de la República, a mi casa para desayunar antes de una gira de la municipalidad. Mi mamá y otras señoras habían preparado una gran variedad de platos, pero Don Chico agarró un platón de yuca, y le encantó y se lo comió todo".

"Papá no abandono su trabajo durante su presidencia municipal, la relación fue muy natural y había una agenda comunal y cantonal por encima de colores políticos". En ese tiempo las municipalidades eran importantes, y recuerdo a Don Rodolfo Salas, Marco Tulio Castro, padre del veterinario Francisco Castro, Amado Zúñiga, familia tradicional en Santa Cruz, el profesor Carlos Ramos, Don Halley Guardia. Era una composición variada pero comprometida, y nunca oí de un pleito entre ellos".

"Después, cuando papá fue diputado participé como miembro de mesa, no me interesaba y a demás no tenía ombligo liberacionista. Me dediqué al Turrialba F.C. y otras estructuras sociales, no políticas".

La Universidad.

"Cuando estaba en la universidad en la década de los setentas nos sentíamos calientes, pues había gran efervescencia política y había todo tipo de grupos de izquierda: maoístas, los trozcos, los ortodoxos, socialistas, etc. y los liberacionistas. Los socialcristianos no lograron agrupar un grupo formal".

Don Carlos hace un paréntesis para contarme una anécdota que me llamó poderosamente la atención: "Una vez nos invitaron a una reunión a Paraíso, a la célula del movimiento maoísta, fuimos un grupo de cinco, en plena entrada había una foto grande de Mao Tse Tung, cual fue mi sorpresa que quien temblaba pronunciando discursos y líder del grupo era Juan Diego Castro, conocido abogado y personaje público". Es nieto de Florentino Castro, quien fue uno de los terratenientes más poderosos de Costa Rica, se fue Inglaterra sin saber inglés y vendió café. Y a pesar de ser un hombre adinerado nunca fue aceptado en el Club Unión, es por eso que funda el "Costa Rica Country Club".

Don Carlos comenta que después de los dos primeros años lo político no fue la prioridad, "me concentré más en la carrera de Zootecnia y me fui para San José. Me gradué en Ingeniero Agrónomo y pasé rápidamente al ejército de los casados en 1980"

Su vida musical comenzó con el Grupo Polifonía, "debía integrar algún grupo para poder visitar a una novia gringa a quien había prometido visitar, sin embargo, la música y el amor es impredecible y aunque fui a Estados Unidos, ya una machilla de La Suiza me había flechado, familia de los futbolistas Jiménez". Así que no se fue tan lejos, se casó con Deyanira Alvarado Jiménez, le pregunto cuantos años de feliz matrimonio tienen y para no equivocarse llama a su esposa, quien confirma que este año cumplirán 25 años de casados. "Imagínese que aguante" dice don Carlos.

Aprovecho para preguntar algunos detalles a doña Deyanira: "desde que éramos novios hablaba de ir a estudiar a Harvard". Ella es de la familia de deportistas, de La Suiza, y asegura que jugó fútbol también, es educadora de profesión. Le aseguro a doña Deyanira que está pendiente escribir sobre esa familia tan particular, donde todos los Jiménez fueron jugadores de primera y muchos de selección. Noté en ella un gran interés en resaltar el esfuerzo que significo el viaje a Harvard, pues toda la familia acompañó a Don Carlos a su aventura académica en Cambridge. Explica Doña Deyanira; "nosotros fuimos sin beca, no había empleada, fue muy duro. Todos trabajamos, yo trabaje en una escuela pública y daba clases de español a un coreano, Carlos trabajaba en el laboratorio de computo de la Universidad". Me dijo que la tertulia que entablaba don Carlos con este estudiante después de las clases de español era de temas muy variados. "Carlos desayunaba con el coreano y pasaban mañanas enteras conversando". Me aseguró que al vernos en la mesa le recordamos esas mañanas. Creo que se hace indispensable, concertar otra cita para conversar con ella, sería interesante publicar otro libro con la visión de las y los compañeros de los personajes de este libro.

Don Carlos recuerda con alborozo que su hijo, Carlos, prestaba sus servicios profesionales en invierno, paliando la nieve de la entrada a los garajes y casas. "Vino contentísimo, se ganaba como diez o quince dólares por casa".

Un maicero en Harvard

Ese es el título de un artículo que desde hace tiempo prepara don Carlos. "Esa experiencia tuvo dos antecedentes académicos: uno lo rural y lo agrícola, que es básicamente mi experiencia de vida y trabajo: y el otro la maestría que cursé en CATIE de 1991 a 1993, que fue como reciclarme profesionalmente hablando. En el CATIE me sentía anfitrión de todos los compañeros de todas las américas e inclusive tuve una compañera española. Considerando que me gradué de la UCR en 1980, reencontrarme con los libros más de diez años después fue un parto con fórceps".

Terminado el CATIE, centró todo su esfuerzo en hacer los trámites de admisión a la Universidad de Harvard, ese anhelado sueño. "Fui admitido en 1994 pero tuve que aplazar mi entrada para 1995 pues no tenia posibilidades económicas en ese momento. "Harvard es en esencia una universidad de mucha diversidad y liberal a la máxima potencia". "Esto sucedió por una cuestión de determinación. Es lamentable que en los colegios rurales y urbanos del Cantón ni siquiera se gestionen este tipo de posibilidades. Desde una visión rural lo importante es que sean posibles esas cosas. Parte importante en el proceso de admisión, fue precisamente, pertenecer a una zona rural". Don Carlos es Master en Administración Pública de la Escuela John F. Kennedy, Harvard.

Fiel a su pensamiento, de que lo que no se usa se oxida, incluyendo el cerebro, en el año 2001, y mientras estaba en El Salvador, pudo iniciar estudios doctorales en Ciencias Ambientales en la Universidad de Missisippi, Lacrosse University, en una modalidad a distancia como la UNED. Obtuvo su PhD en el año 2003.

jueves, 15 de mayo de 2008

Luis Mesalles: ¿Cómo hacer de CR un país económicamente desarrollado?

A continuación adjuntamos el audio de la conferencia que impartió el Dr. Luis Mesalles Jorba sobre ¿Cómo hacer de Costa Rica un país económicamente desarrollado? el miércoles 6 de Mayo de 2008.

Las filminas que utilizó don Luis están también disponibles para bajarlas. Las pueden encontrar en la columna izquierda, abajito de la sección para inscribirse. Esperamos que lo disfruten y le sea de gran utilidad.

Para reproducirlo, solo deben darle click en el botón de "play" (el que se parece a un >). El título que aparece en cada reproductor cambia apenas le den click.

Parte 1:



Parte 2:



Parte 3:



Parte 4:



Parte 5:



EyP

Carlos León Pérez: desarrollo ambiental.

A continuación les adjuntamos el audio de la conferencia del Dr. Carlos León Perez, el viernes 9 de mayo, sobre ¿Cómo hacer de Costa Rica un país ambientalmente desarrollado?
Afortunadamente, no tienen que bajar el archivo de audio. Entonces, el proceso de descarga es mucho más rápido, y pueden ir oyéndolo conforme se va bajando.

En la columna izquierda podrán encontrar las filminas utilizadas, justo abajo de la sección para suscribirse al blog.

Esperamos que lo disfruten y les sea de gran provecho.

PARTE 1

PARTE 2

PARTE 3

lunes, 14 de abril de 2008

Alumnos de colegios privados tienen más éxito para ir a UCR.

El 40% de quienes hicieron examen de admisión ingresaron este año

  • De los postulantes de centros públicos, solo el 21% ingresó a una carrera
  • UCR dice que prueba no discrimina por procedencia de centro educativo

Jairo Villegas S. | jvillegas@nacion.com

Los estudiantes procedentes de colegios privados tienen más éxito para aprobar el examen de admisión de la Universidad de Costa Rica (UCR) que quienes estudian en los centros públicos.

Así se desprende de los datos de ingreso de la UCR para este curso lectivo.

El 40% de los alumnos de colegios privados que hicieron la prueba lograron ingresar a alguna de las carreras de ese centro de educación superior.

En el caso de los colegiales egresados de los centros públicos, solo el 21% encontró un cupo en alguna de las carreras de la UCR.

Para este curso lectivo, ingresaron a la UCR 7.220 estudiantes nuevos. De ellos, 4.685 estuvieron en colegios públicos (65%), 1.985 salieron de un centro privado (27%) y los restantes 550 (8%) son extranjeros, de colegios semiprivados o de educación abierta.

Sin embargo, los colegiales de centros públicos que hicieron la prueba fueron 22.504, es decir, cinco veces más que los colegiales de centros privados.

De ellos, 13.050 (42%) calificaron como “elegibles”, pues obtuvieron una nota de al menos 442 puntos en la prueba.

Entre los elegibles, solo 4.685 se aseguraron un cupo debido a su nota de admisión.

En el caso de los colegios privados, quienes hicieron el examen de admisión fueron 4.951 estudiantes, y, de ellos, 4.084 obtuvieron una calificación de al menos 442 puntos, es decir, el 82%.

Al final, ingresaron 1.985 a una carrera, según la Universidad.

Para ingresar a una carrera a la UCR es necesario alcanzar o superar la nota mínima del examen de admisión y, además, tener en esa prueba una calificación suficiente para ser aceptado en cada carrera.

Esto, porque si una carrera tiene 80 cupos, entre los estudiantes que solicitaron ingreso en esa especialidad se seleccionará a los 80 que obtuvieron la mejor calificación en el examen de admisión .

Circunstancial. Según comentó Yamileth González, rectora de la UCR, varios factores externos hacen que los estudiantes de centros privados tengan más éxito en el examen de admisión que los de colegios públicos.

“Esto tiene que ver con la preparación en la secundaria, lo cual no es competencia de la universidad directamente.

“El examen de admisión no mide los conocimientos, no discrimina por procedencia de colegio público o privado, solo le garantiza a la universidad que el estudiante será exitoso en su carrera”, afirmó .

González insistió en que la prueba mide las habilidades lógicas del postulante.

Una vez dentro de la UCR, los graduados de colegios públicos obtienen los mismos resultados que quienes se formaron en centros de secundaria privados, señaló González con base en estudios efectuados por ese centro educativo.

Alejandrina Mata, viceministra académica de Educación, manifestó que este año comenzarán a enseñar utilizando métodos lógicos, a fin de desarrollar más las habilidades de los alumnos.

Hasta ahora, la enseñanza es completamente memorística.

Mata confía en que este nuevo enfoque contribuya para que los alumnos de colegios públicos tengan más facilidad al momento de realizar el examen de admisión a la UCR.

Por otra parte, de los 7.220 alumnos aceptados este año por la UCR, 2.949 provienen de la provincia de San José (41%) y 1.533 de Alajuela (21%). De Cartago son 959; de Heredia, 685; de Guanacaste, 413; de Puntarenas, 309, y de Limón, 372.

Los becados.

La mitad. La mitad de los 7.220 estudiantes que ingresaron a la Universidad de Costa Rica (UCR) este año por primera vez, disfruta de alguna beca por su condición socioeconómica.

Mayor. El 34% de estos alumnos (1.256) tiene la beca 11, que es la más alta.

Beneficio. Esta ayuda consiste en la exoneración del pago de la matrícula y de los cursos. Además, el estudiante recibe dinero a cambio de un trabajo universitario que debe cumplir en labores administrativas o de docencia. También tienen prioridad para solicitar préstamos de libros y pueden vivir en las residencias de la universidad si proceden de zonas alejadas. Otro beneficio es que reciben alimentación gratuita, así como descuentos en gastos médicos.

Exentos. Según informó la UCR, casi el 53% de los alumnos becados quedó exento del pago de matrícula pues disfrutan de las becas 11 ó 10.

jueves, 28 de febrero de 2008

Agravio infundado

Alberto José Villalobos M.

Administrador de empresas, UCR


El señor Claudio A. Mora García ( “UCR: educación para ricos”, Opinión, 12/2/08 ) expone, de manera ofensiva y poco analítica según mi parecer, su opinión respecto a la situación estudiantil actual en la Universidad de Costa Rica (UCR).

Su opinión es un agravio infundado hacia todos los estudiantes que, al igual que yo, ingresamos a tan prestigiosa casa de enseñanza provenientes de colegios privados.

Quisiera decirle, en primer lugar, que tomo sus palabras como una ofensa personal y, más aún, como una ofensa al esfuerzo y sacrificio que han realizado mis padres para poder proporcionarme lo que ellos consideran la mejor herencia posible: una educación.

Encuentro inaceptable que ponga en tela de juicio el derecho adquirido (por todo ciudadano) a recibir esta preciada educación, no solo garantizada por la Constitución, sino producto de años de arduo estudio, sacrificio, responsabilidad y dedicación. Ante su afirmación de que “ellos se lo han robado…”, permítame asegurarle, señor Mora, que mis estudios fueron pagados con sudor de trabajo y no con dinero mal logrado y que mi título fue ganado sin concesión alguna; por esto repudio tales afirmaciones.

Considero que los argumentos utilizados para culpar a la educación privada de coartar los derechos de muchos jóvenes de aspirar a una educación superior son mal fundamentados.

Las razones por las que solo un 20% de las plazas se encuentren ocupadas por jóvenes egresados de instituciones públicas va mas allá de los bajos costos de matrícula de la UCR; incluso me atrevería a asegurar que tienen un papel menos preponderante en esta situación. Por otra parte, la calidad (o escasez de ella) en la educación y las herramientas que suministran a estos jóvenes son fundamentales. No hay mejor prueba de esto que los resultados en el examen de admisión a la Universidad, que es idéntico para todos los solicitantes.

Los vicios vividos en la educación pública son resultado de una estructura administrativa anticuada y anquilosada (basta con observar los titulares en los periódicos de los últimos meses). Deserción estudiantil, atrasos y corrup- ción en nombramientos de docentes, falta de materiales en escuelas y colegios, educadores poco calificados y, en su gran mayoría, mal remunerados, programas de estudio desactualizados, entre otros, son algunos de los tantos males que le agobian desde hace varios años.

Considero que el intento de convertir la lucha por una educación digna en una lucha de clases es un agravio contra los principios de respeto, libertad e igualdad que promueve esta universidad y que su único efecto es el de generar antipatías y distanciamientos que no deben existir.

Debemos comprender que la Costa Rica perturbada por esta brecha social y económica solo puede ser erradicada mediante la educación, la investigación y el desarrollo. Y que los verdaderos culpables de esta tragedia somos todos y cada uno de nosotros, que hemos callado ante las verdaderas injusticias, que hemos permitido con vehemencia el irrespeto por la integridad de la educación, la razón y el pensamiento y que aplaudimos el facilismo e irrespeto en todos los rincones de nuestra sociedad.

La solución está en nuestras manos y en el camino que deseemos forjar para nuestro futuro.


EyP

UCR: equidad en el acceso


Carlos Manuel Villalobos

Vicerrector de Vida Estudiantil


En Foro del 12 de febrero del 2008, Claudio A. Mora García asegura que le contaron que el 80% de la gente de nuevo ingreso a la Universidad de Costa Rica proviene de colegios privados. Según sus propias palabras, casi se muere de la impresión que le causó este dato.

Para conocimiento del estudiante Mora García y de todos los que a veces reciben informaciones incorrectas, que intentan poner en entredicho la equidad en el acceso a la UCR, me permito aclarar que de los 7.220 estudiantes de nuevo ingreso para el 2008, únicamente 1.985 son de colegios privados; es decir, apenas el 27,5 %.

Es cierto que estudiantes provenientes de los colegios privados tienen mayores ventajas sociales y académicas que buena parte de los egresados de colegios públicos, aun así están muy lejos de ocupar la mayoría de los campos disponibles en la UCR. Más aún, nuestros datos de ingreso para la población del 2008 nos permiten asegurar que el principio de equidad en el proceso está asegurado. Tenemos estudiantes provenientes del 100% de los cantones del país, cuya lejanía e Índice de Desarrollo Humano Cantonal de algunos, como Talamanca, Upala y Guatuso, entre otros, dificultan las oportunidades al compararlas con los cantones centrales; sin embargo, no constituye impedimento para optar por el ingreso a la UCR. Tanto es así que, estudiantes provenientes de estas comunidades se unen a una lista de alumnos cuyas familias, según los índices nacionales, se hallan por debajo de la línea de la pobreza.

A estudiantes que provienen de familias con dificultades socioeconómicas, la Universidad de Costa Rica les garantiza un sistema de becas, estructurado en categorías, que incluye exoneración en el pago de la matrícula, alimentación, residencia y ayuda económica, entre otros beneficios, con fundamento en su índice socioeconómico. Para decidir qué tipo de beca requiere cada estudiante, la Universidad cuenta con una Oficina de Becas que analiza y coteja con otras instituciones, como el Registro Nacional y la CCSS, la información que brinda el estudiantado cuando presenta el formulario de solicitud respectivo.

Además, se hacen visitas domiciliarias de verificación y, si un estudiante ofreció datos falsos, se prevé la pérdida de la beca en la normativa que rige dicho sistema. Es importante esta aclaración, pues otro de los rumores falsos que suelen circular plantea la posibilidad de que estemos ofreciendo becas a estudiantes que no lo requieren. Nuestra experiencia es que, después de realizar la verificación, algunos más bien requieren una ayuda mucho más alta.

En consecuencia, el sistema de becas está diseñado y se aplica como una inversión estratégica en el desarrollo profesional, científico y social del país. Esta inversión se ve reflejada en los datos de graduación anual de más de cinco mil nuevos profesionales de la Universidad de Costa Rica, con un alto índice de calidad humana y académica. Sabemos que más de la mitad estudió gracias a una beca. Sabemos que esta conciencia de equidad y de excelencia son los motores del desarrollo nacional.

Gracias, Claudio, porque la revisión de datos que usted impulsó para hacerla del conocimiento de la comunidad nacional nos constata que no hemos renunciado a estos principios. La Universidad de Costa Rica sigue promoviendo que mujeres y hombres, estudiantes de todos los estratos, costarricenses de todas las regiones, tengan la oportunidad de optar por el acceso, y permanencia, a una carrera en nuestras aulas.

EyP

viernes, 8 de febrero de 2008

EE. UU., de maestro a alumno

Kenneth Rogoff.

Profesor de Economía y Política Pública en la Universidad de Harvard y ex-economista jefe del FMI.

Tomado de La Nación.



Mientras sigue desatándose la crisis financiera con ribetes épicos de Estados Unidos, no se puede más que esperar que los estrategas políticos norteamericanos sean la mitad de buenos para escuchar el consejo de los países en desarrollo de lo que son para brindarlo. Los norteamericanos no parecen tomar conciencia de que su colapso de hipotecas de alto riesgo tiene demasiado en común con muchas crisis bancarias, posteriores a 1945, que tuvieron lugar previamente en todo el mundo.

El consuelo es que existen muchos estrategas altamente distinguidos, en funciones o no, especialmente de países de mercados emergentes, que han visto esta película antes. Si los estrategas políticos norteamericanos tan solo escucharan, podrían captar una idea o dos sobre cómo hacer frente a las crisis financieras de boca de expertos que han pasado por ellas y han salido a salvo.

Desafortunadamente, el paralelismo entre la crisis de Estados Unidos de hoy y las crisis financieras previas no es una simple hipérbole. Los paralelos cualitativos son obvios: los bancos utilizan préstamos fuera de balance para financiar operaciones altamente riesgosas, instrumentos financieros nuevos y exóticos y una exuberancia excesiva por la promesa de nuevos mercados.

Pero también existen fuertes paralelismos cuantitativos. Junto con la profesora Carmen Reinhart de la Universidad de Maryland, hemos comparado sistemáticamente el período previo a la crisis hipotecaria de EE. UU. con el período previo a las 19 peores crisis financieras en el mundo industrializado en los últimos 60 años. Se incluyen crisis épicas en los países escandinavos, España y Japón, además de episodios menores como las de ahorro y préstamo norteamericanas de la década de 1980.

Prácticamente en todos los indicadores principales –inclusive las carreras de los precios accionarios e inmobiliarios, los déficit de la balanza comercial, los incrementos en el endeudamiento gubernamental y de los hogares y las trayectorias de crecimiento precrisis–, encienden luces rojas para EE. UU. Es decir, los crecientes flujos de capital que ingresaron a EE. UU. mantuvieron artificialmente bajas las tasas de interés e inflaron los precios de los activos, lo que derivó en una laxitud de los estándares bancarios y regulatorios y, en definitiva, en un colapso.

Cuando Asia y Latinoamérica tuvieron crisis financieras en la década de 1990 y principios de la del 2000, escucharon el consejo del FMI y también el de una cantidad de pequeños paneles compuestos por personas eminentes que representaban a diversos contextos y experiencias. EE. UU. debería hacer lo mismo. El director del FMI, el francés Dominique Strauss-Khan, podría elegir un panel de lujo conformado por diversos países que han sufrido crisis, como México, Brasil, Corea, Turquía, Japón y Suecia, para no mencionar Argentina, Rusia, Chile y muchos otros.

Sin duda, el panel del FMI tendría que pasar por alto la actual hipocresía de EE. UU. El Tesoro norteamericano alentó enfáticamente a Asia a ajustar la política fiscal durante su crisis de la década de 1990, pero hoy el Congreso y el presidente de los EE. UU. se abocan a adoptar un gigantesco paquete de estímulo fiscal desacertado, cuyos efectos principales consistirán en atar las manos al próximo presidente al simplificar el código impositivo y cerrar el déficit presupuestario.

Los norteamericanos le dijeron firmemente a Japón que la única manera de depurar su economía era purgando a los bancos insolventes y regenerando el sistema financiero a través de una “destrucción creativa” schumpeteriana. Hoy, las autoridades norteamericanas parecen dispuestas a contemplar cualquier medida, no importa cuán inflacionaria sea, a fin de asegurar que ninguno de sus principales bancos y casas de inversión caiga en bancarrota.

Durante años, los Gobiernos extranjeros se quejaron de los fondos de cobertura norteamericanos, con el argumento de que su comportamiento para nada transparente planteaba riesgos inaceptables para la estabilidad. Hoy, muchos políticos norteamericanos se quejan de la transparencia de los fondos de riqueza soberana (inversores de grandes gobiernos principalmente de Asia y Oriente Medio), que están comprando acciones en activos norteamericanos tales como Citibank y Merrill Lynch.

En realidad, que países como Rusia y China estén más comprometidos con el bienestar de la economía norteamericana no sería algo malo. Sí, el FMI debería desarrollar un código de conducta voluntario para los fondos de riqueza soberana, pero no se lo debería utilizar como una herramienta para imponer el proteccionismo financiero.

Durante años, muchos nos hemos quejado de que los mercados emergentes necesitan mayor representación en la gobernación financiera global. Hoy, la cuestión va más allá del simbolismo. La economía estadounidense está en problemas y los problemas que genera probablemente no se detengan en sus fronteras. Expertos de mercados emergentes y otras partes tienen mucho que decir sobre cómo hacer frente a las crisis financieras. EE. UU. debería empezar por escuchar, antes de que sea demasiado tarde.



EyP

sábado, 26 de enero de 2008

Contador de visitas: 4.800

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EyP

martes, 15 de enero de 2008

Same as it ever was

Economics focus.
Jan 10th 2008.
From The Economist print edition.

What do earlier banking crisis reveal about America's travails today?

Illustration by Jac A DASH of otherworldliness is part of the charm of academic conferences. But this year's annual meeting of the American Economic Association (AEA) in New Orleans afforded little shelter. Reality gatecrashed the very first morning of the three-day meeting, the world's largest convention of dismal scientists, with the release of a report on January 4th showing that America's unemployment rate had spiked from 4.7% to 5% in December. The bad news made a presentation by Kenneth Rogoff, a professor at Harvard University, on the final day all the more timely. His paper*, written with Carmen Reinhart of the University of Maryland and part of a larger historical study, sets out some parallels between America's subprime mess and 18 previous banking crises in the rich world. For an audience recovering from a Saturday night on Bourbon Street, the conclusions were aptly sobering.

The authors show that, although details may vary, banking crises follow the same broad script. Each blow-up is preceded by rising home and equity prices; an acceleration in capital inflows driven by optimistic foreign investors; a rapid build-up of debt; and—immediately before the storm hits—an inverted V-shaped path for the economy, with growth first picking up and then faltering. The years just before the start of the subprime meltdown fit the Reinhart-Rogoff template remarkably well. Indeed on most criteria, the portents of trouble were more marked than in past crises. House prices rose more sharply in real terms. Equity-market gains were more persistent. Capital inflows picked up too, though they were already running at an alarmingly high level. America's current-account deficit was much larger, relative to GDP, than in a typical crisis candidate.

Given such ominous indications, what of the aftermath? Mr Rogoff was careful to say that the malign effects of the subprime mess might not be as great as those of previous crises. A great deal of uncertainty remains, not least about the scale of lending losses. Yet the precedents are worrying. In the 18 earlier crises, the average drop in output growth was two percentage points and it took two years for growth to return to normal. For the five worst crises, growth rates tumbled by five percentage points from their peak and recovery took more than three years. If America avoids a material slowdown, say the authors, “it should either be considered very lucky or even more ‘special' than most optimistic theories suggest.”

Financial-market lore has it that uttering “this time is different” is the easiest way to get laughed off a trading floor. When recession beckons, the statement invites still more ridicule. At the AEA conference, it fell to Alan Taylor of the University of California to make the case (in the spirit of debate as much as from heartfelt advocacy) that things might not turn out quite as badly as the Reinhart-Rogoff analysis suggests.

A crucial factor is the cost of the final bill. The average rich-world banking crisis in the Reinhart-Rogoff sample leads to recession. But this result is driven by the “big five” blow-ups (among them the implosion of Japan's banking system in the 1990s). Mr Taylor notes that the other 13 had little discernible effect on the wider economy. If all of America's subprime borrowers defaulted and only half of the $1.3 trillion lent to them was recovered, the losses of $650 billion would amount to around 5% of GDP—on a par with the smallest of the big five crises. If losses turned out to be lower, as most estimates suggest, America would probably get off lightly.

A problem shared

Another reason to be cheerful is that the subprime crisis does not strictly correspond to previous banking crises, where losses were concentrated on banks at the heart of the payments and lending systems. Although the banks are more exposed to losses than at first seemed likely, many distressed creditors are either overseas banks or hedge funds. That has costs of its own, not least damaging uncertainty about where exactly the subprime bodies are buried. But the scattering of losses outside America should export some of the economic harm.

And, of course, the Federal Reserve may yet save the day. Mr Taylor finds evidence from the paper's sample of crises to suggest that a swift policy response helps to limit the economic fall-out. In the worst cases, the average levels of interest rates were broadly the same in the years after the initial trauma as they had been before it. In countries that experienced only limited economic damage, policy rates were kept materially lower after the crisis struck.

These arguments offer hope that the worst effects of the subprime disaster may yet be contained. But the scale and scope of America's housing boom-and-bust suggest that problems will not be restricted to subprime lending. Falling house prices threaten the solvency of plenty of prime borrowers too. Many more mortgagees will be hurt by lost housing equity. The credit-market malaise is also likely to lift default rates in the corporate sector, causing additional bank losses.

And although the export of subprime exposure has helped preserve the capital of American banks, it has rocked banks abroad. The results are unlikely to be pretty. Mr Rogoff sought to stay close to home, as he was addressing the AEA. But, in an aside, he noted that some European countries—Spain, Britain and Ireland—fit just as snugly into the template of asset boom, indebtedness, capital inflows and economic woes to come. Given the reach of the housing boom and financial derivatives, he might also have noted that a pessimist would find it just as easy as an optimist to say that this time things are different.

Tomado de The Economist.

viernes, 11 de enero de 2008

Kenya tourism, economy devastated by violence - CNN.com

SAMBURU, Kenya (AP) -- Lounging by the hotel pool in one of Kenya's storied nature reserves, Debbie Shillito sees one small advantage to the travel warnings issued after a presidential election here sparked violence.

"You get all the attention," Shillito, a Canadian tourist, told The Associated Press in the Samburu National Reserve, where only 15 percent of the rooms at her upscale hotel were occupied this week, leaving the staff at her beck
and call. Last year at this time, the start of the high season, the hotel was 80 percent full.

Elephants graze in Kenya's Masai Mara Game
Reserve on Wednesday.

Kenya, one of the most prosperous and tourist-friendly countries in Africa, has seen up to $1 billion in losses linked to the bloody turmoil following President Mwai Kibaki's disputed re-election, officials said.

In the days after the December 27 vote, riots and ethnic violence erupted from the coast to the rural highlands, killing some 500 Kenyans, displacing thousands, and prompting the Nairobi stock exchange to close and shops and restaurants to padlock their doors. Ships docking at the port of Mombasa could not offload their goods destined for Kenya and elsewhere in the region because transporters feared being attacked by militias who had set up roadblocks on some of Kenya's main roads.

The United States and Britain warned their citizens against all but essential travel to Kenya, where tourism usually brings in $900 million a year and is among the top five foreign currency earners. More than 5,000 tourists who had been expected to arrive at the coast this week canceled trips at the last minute, according to an official of the Kenya Tourism Federation who asked that his name not be used because he was not allowed to speak to the media.

"These travel advisories are what are stopping people coming here," said Jake Grieves-Cook, spokesman for the tourism federation. The image of Kenya has changed from "giraffes, welcoming people and stability" to "the lunatic with a machete sharpening it on the road," he said. "So we have a lot of work to counter that image."


Tourism's high seasons are December to March and then July to September.

"At the time when we had the worst riots, we had over 30,000 tourists," on the Kenyan coast, which has a total bed capacity of 32,000, said Grieves-Cook. "Everything as far as the tourists were concerned proceeded without a problem at all."

He said that no tourist has been injured or killed during the violence.

Shillito, who traveled from British Columbia with her husband, said friends have been worried about her safety.

"The news coming from this place may be nerve-wracking but I have not felt under threat," she said. "Without a doubt I am going to recommend Kenya to all my friends."

The effects stretch far beyond tourism. The turmoil also has driven up prices of staple foods such as bread, maize flour and some vegetables because of roadblocks along main roads. The transport problems also led to temporary fuel shortages in the region because supplies got stuck at the port in Mombasa. Kenya is the transit point for a quarter of the gross domestic product of Uganda and Rwanda, and one-third of Burundi's GDP, according to the World Bank.

Uganda at one point suspended domestic flights for lack of fuel.

The United Nations has long used Kenya as a logistics center for providing aid to neighboring countries, including Somalia, Sudan, Uganda and Congo. Now stockpiled aid was being used for Kenyans who fled their homes because of the political violence.

Kenyan business owners, many of whom saw their shops looted or burned in the chaos, said they will try to rebuild.

"They've paralyzed me," said Francis Maina, whose three-year-old furniture shop was looted and burned. Only a few sofa sets with mismatched cushions and a few unfinished chairs remained.

He says he needs more than $150,000 to restart but he is not optimistic about getting a loan from the bank.

"When they see this," he said, pointing at the ashes from burned timber, "they will not give me anything."

Conservationists in parks such as the Masai Mara say they rely on tourism to keep the parks up and running. But even though no violence has been reported in the parks, and no tourists have been killed in the violence, tourists are still too scared to come to Kenya, officials say.

"It is hard to comprehend how quickly things went wrong," said Brian Heath, chief executive of the Mara Conservancy. "One day we had full occupancy in a couple of days there is hardly anyone."

Independent economist David Ndii says it is difficult to predict the full economic impact of Kenya's political violence, but it will certainly cut the 6.1 percent growth rate Kenya recorded last year. In addition to tourism, tea and coffee are key to an economy seen as the region's anchor.

"Even you if you restore calm, basically for the next couple years you cannot get the growth you had before," he said. "We are talking of shaving off 2 to 3 percentage points of your economic growth."


Tomado de CNN.com

jueves, 6 de diciembre de 2007

Etanol como medio energético

David Chacon.
Estudiante de Física Pura, UCR.
Publicado en La Nación.

El etanol no es intrínsecamente un mal negocio. Aunque ha estado en el tapete desde que Henry Ford lo consideró como un combustible potencial para su modelo Ford T, la única nación que ha explotado su potencial práctico es Brasil. Un amplio sector del transporte de ese país utiliza etanol refinado de la caña de azúcar, que llena los tanques de vehículos adaptados al uso de ese biocombustible, fabricados en el propio país.

La clave para reducir los impactos económicos y ambientales del etanol consiste en usar desechos alimenticios y cultivos explícitamente dedicados a la producción de combustibles en tierras desgastadas o no apropiadas para otras formas de agricultura.

A mi criterio, el uso del etanol en Costa Rica tiene muy buena proyección, debido a que somos un país de agricultura muy desarrollada, gran generadora de ingresos. Ahora bien, si somos esto, quiere decir que hay un motor excipiente de desechos, que en este ámbito no son desechos, ya que tenemos piña, arroz, gallinaza, desechos vacunos, etc., y, entre muchos otros, uno que genera muy buenas utilidades en este marco: el bagazo de azúcar, debido a su estructura molecular, alta en celulosa, cuya composición es altamente rescatable y fácilmente procesable, en contraste con otras fuentes de etanol.

Petróleo insostenible. El precio de los hidrocarburos ha hecho impacto en la generación de energía eléctrica, un gran retroceso en el plan ecológico y económico del país.

No obstante, el ICE se cierra en una pugna por estos recursos energéticos, solo por el simple motivo de que uno de los 19 ingenios en Costa Rica pertenece al presidente Arias (cabe destacar que el ingenio Arias no representa la mayor generación de insumos por este producto, y los otros productores juntos superan por amplio margen su producción). Ahora bien, por no utilizar estos desechos, no solo limitan el uso del bagazo de caña, sino también el resto de los mencionados y las decenas de productos cuyo empleo en este medio es ampliamente útil.

Esto nos lleva a una encrucijada: el ICE debe decidir si reutiliza el material existente o si sigue gastando recursos en los caprichos del constante aumento petrolero, cosa que “tiene ya proyectado en este momento”.

En síntesis, ¿está el ICE planteando un sistema solidario abierto a ideas por el bienestar del país, o está metido en una batalla ideológica sin fin?



EyP

martes, 13 de noviembre de 2007

Penalización del ahorro

Editorial de La Nación.

Las personas, empresas y asociaciones que tienen su dinero en una cuenta corriente, certificados a plazo o depósitos de ahorro han sido golpeadas por las bajas tasas de interés y la inflación, señalamos categóricamente en nuestro reportaje del jueves anterior. Y eso es grave. Porque el ahorro cumple una función esencial en la conformación y crecimiento futuro de la producción nacional. Si se sigue penalizando, tenderá, además, a sustituirse por consumo y/o salidas de capital, con lo que minaría los esfuerzos por reducir la inflación y estabilizar el tipo de cambio.

El ahorro es la parte del ingreso de las personas y empresas que no se gasta en consumo y, por tanto, constituye la fuente principal de la inversión. Su volumen depende fundamentalmente de las tasas reales de interés, determinadas conjuntamente por la oferta y demanda de recursos. Pero las autoridades pueden incidir en las tasas nominales de interés, al menos temporalmente. Si son suficientemente elevadas, hay incentivos para que las personas y empresas quieran ahorrar; es decir, privarse de consumir para alimentar las fuentes de recursos de quienes desean invertir. Pero, si son muy bajas o, incluso, negativas en términos reales, como ahora, se pierde ese incentivo y tienden a incrementarse los niveles de gasto. Y esa es, precisamente, una fuente de inflación.

Hay un círculo vicioso entre el aumento de la liquidez, bajas tasas de interés, expansión del crédito, incremento de los gastos de consumo, inflación y penalización del ahorro. Pero el círculo se convierte en virtuoso cuando las tasas nominales de interés son suficientemente elevadas para estimular el ahorro. La demanda de crédito tiende a disminuir (por razones de oferta y demanda de recursos), bajan los gastos de consumo e inversión, se pueden controlar más fácilmente los incrementos en el índice de precios al consumidor (IPC) y se restituye la rentabilidad del ahorro. Ese círculo virtuoso, desafortunadamente, se ha perdido en Costa Rica en los últimos doce meses.

Según ilustramos en nuestra edición del pasado jueves, las tasas de interés en moneda nacional se han reducido a la mitad en el último año. Mientras que en octubre del año pasado los intereses que devengaban los títulos denominados y pagaderos en colones con vencimiento a seis meses plazo eran del 12%; hoy, son apenas de un 6,5% anual, mientras que la inflación interanual, medida por el índice de precios al consumidor de los últimos 12 meses, supera el 9 %. Hay, por lo tanto, una prima negativa que ronda los 3 puntos porcentuales. Y eso penaliza el ahorro. Pero también castiga el patrimonio de las personas. Si una persona invierte sus ahorros en un título que devenga una tasa de interés inferior a la inflación, un año después tendrá una pérdida patrimonial equivalente a la diferencia entre el incremento del IPC y la tasa de interés. Se habrá empobrecido. Y eso no es justo ni conveniente en una sociedad que lucha por incrementar su patrimonio.

Otros efectos. Los niveles de las tasas de interés también influyen en el comportamiento de otros actores, como los bancos y entidades financieras. Cuando hay mucha liquidez y abundan los recursos, como ahora, no tienen incentivos para incrementar el costo de sus captaciones ni pagar mejores tasas de interés a sus depositantes. Y, si los intereses que pagan el Gobierno y Banco Central por sus captaciones también se reducen, tampoco tienen incentivos para invertir en títulos públicos, con lo que comprometen la estabilidad monetaria. Los bancos comerciales prefieren, obviamente, canalizar sus recursos a préstamos de consumo o inversión privados, pues los niveles de las tasas activas, aunque relativamente bajas por el menor costo de los recursos, superan las de las inversiones en títulos gubernamentales. El crédito al sector privado ha crecido un 34% en el último año, porcentaje realmente preocupante por el impacto en el gasto y la inflación.

Las bajas tasas activas de los bancos comerciales también pueden producir otros efectos contraproducentes en la estabilidad y solidez del sistema financiero. Aunque es difícil inculparlos directamente por la expansión crediticia –que es originada principalmente por el aumento de la liquidez sí tienen la responsabilidad de velar por que la expansión no sea resultado de políticas de crédito demasiado ambiciosas ni complacientes con deudores más riesgosos o menos productivos, pues podrían poner en juego la recuperación eventual de sus activos y la estabilidad bancaria. En cambio, cuando las tasas pasivas y, por consiguiente, las activas se ajustan hacia arriba, y los bancos se vuelven más rigurosos en sus políticas crediticias, no se financian proyectos que no serían rentables a tasas normales de interés. Se racionaliza la demanda de crédito, los gastos de consumo e inversión buscan su equilibrio, aumenta el ahorro, disminuyen las presiones inflacionarias y se preserva la sanidad del sistema financiero y bancario.

Mirar hacia fuera. No hay que ir muy lejos para ver cómo funciona la política monetaria en otros países y cómo se preserva el patrimonio de los ahorrantes. En los EE.UU., por ejemplo, las tasas de interés para los depósitos rondaban 5,25% hasta hace pocas semanas, lo que producía un razonable balance entre el crecimiento de la producción y la inflación. Pero, cuando se hizo evidente que la producción podría desacelerarse por la crisis de liquidez del mercado hipotecario, el Banco de Reserva Federal (FED) decidió reducir las tasas de interés en 75 puntos base, hasta llevarlas a un 4,5% anual. Sin embargo, la inflación ronda el 2%. Así, pudo inyectar liquidez y estimular el gasto e inversión, sin poner en entredicho las metas inflacionarias. Las tasas de ahorro siguen siendo positivas en términos reales y no hay penalización del ahorro. En cambio, la situación en Costa Rica es muy distinta. La producción ha venido creciendo a tasas muy elevadas, por encima de su nivel histórico, por lo que no resulta necesario estimularla más reduciendo las tasas de interés. La inflación, por otra parte, no se ha logrado controlar al nivel deseado. El propio Banco Central reconoció recientemente que no lograría la meta propuesta del 8%. Pero, en vez de ajustar las políticas, simplemente ajustó la meta.

Hay dos formas de restituir la rentabilidad del ahorro: subir tasas de interés y/o reducir la inflación. El Banco Central ha insistido en más de una ocasión en que subir las tasas de interés estimularía mayores entradas de capital y se obligaría a intervenir en el mercado cambiario adquiriendo divisas excedentarias y estimulando, con emisión, la inflación. Comprendemos el punto. Pero el Banco también debe comprender que no puede penalizar indefinidamente el ahorro, sin producir los efectos arriba apuntados. Afortunadamente, su participación en el mercado oficial de divisas (MONEX) ha venido mermando. Aparentemente, el tipo de cambio está llegando a un nivel razonable de equilibrio. Si las cotizaciones se mantuvieran dentro de las bandas cambiarias, podría el Banco retomar mayor control de su política monetaria. Pero hay, además, otro instrumento fiscal para reducir la inflación: trasladar en su totalidad las pérdidas del Banco Central al Estado, incluyendo aquellos montos necesarios para que la expansión de la liquidez provocada por el exceso de reservas se conforme con el incremento de la producción. Así, se lograría disminuir más rápidamente la inflación y restituir la rentabilidad real del ahorro.

Creemos, en resumen, que hay instrumentos efectivos de carácter ‘macro’ y ‘micro’ para evitar la penalización del ahorro. Instamos respetuosamente a las autoridades fiscales y monetarias del país y a las entidades financieras públicas y privadas a emprender las acciones necesarias para restituir la rentabilidad real del ahorro financiero y preservar la estabilidad del sistema financiero nacional.



EyP

sábado, 25 de agosto de 2007

MOPT propone terminar Circunvalación en el 2010

Pablo Fonseca Q.
pfonseca@nacion.com
Tomado de La Nación

El Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) negociará con la empresa concesionaria de la ampliación de la vía San José-San Ramón para que ella misma se encargue de la conclusión del tramo norte de la carretera de Circunvalación, en San José, y así tenerla lista en el 2010.

La ministra del MOPT, Karla González, confirmó que esta es la opción más expedita para completar la ruta, que lleva décadas sin terminarse.

Infografía animada
Paso a desnivel en circunvalación a la altura de la rotonda de San Sebastián

Fotos/Infos:
· La carretera de circunvalación

“Tan pronto arranquemos con el contrato San José-San Ramón vamos a pedirle al concesionario (Autopistas del Valle S. A.) que presupueste cuánto nos cuesta entrar con el puente sobre la quebrada Rivera, que es una de las partes que nos faltan para terminar la Circunvalación norte”, explicó la Ministra.

El tramo norte de la carretera de Circunvalación comunicará los distritos de La Uruca –en San José– y Calle Blancos –en Goicoechea– y medirá cinco kilómetros.

González explicó que si el Estado llega a un acuerdo con la empresa, el arranque de la construcción debería suceder en el 2009 y durar un máximo de seis meses, por lo cual estaría lista en el 2010, antes de la finalización de la administración Arias Sánchez.

Por ahora, el Ministerio se concentra en lograr el comienzo de las obras en la ruta San José-San Ramón, en Alajuela.

“Hasta que hayamos empezados San José-San Ramón se van a definir los detalles de Circunvalación norte. Cuando comiencen esa autopista, se pedirá la obra nueva. Si se pide ahora la obra nueva no arrancamos nunca lo que ya tenemos negociado”, añadió la funcionaria.

Interés. González afirmó que los empresarios de Autopistas del Valle (consorcio español-portugués-costarricense) están interesados en construir el tramo restante de la carretera de Circunvalación, información que fue confirmada por funcionarios de esta sociedad.

La Ministra comentó que durante el 2008 el MOPT se enfocará en expropiar todos los terrenos necesarios para la construcción de la ruta en el tramo que va de la autopista Braulio Carrillo hasta el sector del Hipermás, en Guadalupe.

En este sector existen gran cantidad de viviendas y comercios y los ingenieros del MOPT aún estudian cuál es la mejor opción para el trazo de la ruta en este tramo.

Por el contrario, el tramo de la carretera que irá desde la Braulio Carrillo hasta La Uruca ya está definido y los terrenos están reservados desde hace varios años.

La carretera de Circunvalación de San José es un proyecto que se comenzó a construir hace más de 30 años y fue diseñada hace medio siglo como obra prioritaria para agilizar el tránsito.

Descargue aquí un archivo para ver en un mapa satelital los planes del MOPT sobre la carretera de Circunvalación

Para visualizar las rutas en los mapas satelitales necesita el programa Google Earth, el cual es gratuito y se puede descargar en la página http://earth.google.es/

Después de descargar el programa, instálelo siguiendo los pasos que él mismo le señalará.

Cuando tenga instalado Google Earth, abra el programa, escoja la opción “Abrir” y abra el archivo que descargó

El futuro del dinero

Thelmo Vargas
Tomado de La Nación

Economista
tvargasm@yahoo.com

Al principio no supe si titular este escrito el futuro del dinero o el dinero del futuro. En todo caso, quisiera iniciarlo recordando que el dinero –cuyas funciones clásicas son servir de medio de cambio, unidad de cuenta y conservación de valor– constituye una de las grandes creaciones espontáneas de la humanidad. Sin dinero el sistema económico solo tendría acceso al “trueque”, que es muy ineficaz pues exige coincidencia de deseos opuestos: yo puedo cambiar frijoles blancos por tomates maduros grandes solo si otra persona tiene tomates maduros grandes que quiere cambiar por frijoles blancos.

Los librecambistas (Hayek, von Mises, etc.) siempre cuestionan por qué si el dinero es tan importante en la economía libre de mercado, su creación y administración se ha de encargar a un monopolista que no nació espontáneamente sino que fue fruto del diseño humano: el banco central. En el pasado las monedas eran duras y tenían un respaldo de oro o de plata de calidad establecida. Había tanta moneda como respaldo tuviera. En ese mundo no había clara necesidad de banca central, a pesar de que por mucho tiempo esta operó dentro de un esquema de “convertibilidad”.

Pero, en 1971, Estados Unidos anunció que rompía el vínculo (1 onza oro fino > $35) con el oro y la principal moneda del mundo, con la que se realiza buena parte de los pagos transfronterizos, pasó a ser “fiduciaria”. Algunos dirán que la materia monetaria pasó a fundamentarse en la teoría de los tontos: un tonto acepta una moneda sin respaldo metálico solo porque espera que otro tonto luego se la acepte a él. Cuando la moneda no tiene respaldo es posible que se emita más de la cuenta (acción que algunos llaman “emisión inorgánica”) y que eso produzca inflación. Muchos países con moneda fiduciaria propia, soberana, suelen experimentar de tiempo en tiempo inflaciones altas. La soberana Bolivia tuvo una inflación del 8.170 por ciento en 1975, pero ese récord se lo quitó la también soberana Nicaragua sandinista en 1988, cuando ascendió al 33.547 por ciento (sí: ¡más de treinta y tres mil por ciento anual!). Luego Nicaragua controló un tanto el asunto y en 1990 su inflación fue de solo el 13.490%.

Mala administración. Donde opera alta inflación el dinero pierde su función de conservar valor, y hasta se hace difícil utilizarlo como unidad de cuenta. Los residentes de países con monedas “soberanas”, pero que por mala administración se deprecian, han optado por la “dolarización espontánea”. No en vano en nuestros países la proporción de operaciones financieras denominadas en moneda dura es tan alta.

En razón de lo anterior, los modernos librecambistas abogan por volver a un sistema monetario de convertibilidad, a metales preciosos o a canastas de activos amplias y diversificadas. Fondos mutuos, por ejemplo. Señalan que los avances en la tecnología, que entre otros han traído la compensación electrónica de cheques, las transferencias electrónicas, el uso de dinero “plástico” (tarjetas de débito y crédito), la desmaterialización de títulos valores y la anotación en cuenta, hacen cada vez menos necesario acarrear dinero efectivo y chequeras. Y en esto tienen razón. La evidencia empírica muestra que la proporción que el efectivo y las cuentas corrientes que no devengan intereses mantiene respecto a los pagos totales que se dan en una economía, es cada vez menor. Los bancos centrales enfrentan hoy peliagudos problemas para establecer cuál es la cantidad de dinero (si M1, M2, ..., M9) sobre la que deben actuar.

Los librecambistas modernos no encuentran necesaria la actuación de la banca central en la emisión y control de dinero fiduciario, la dirección del crédito ni en la fijación de la tasa de interés pues todo eso puede ser hecho de mejor manera por el mercado libre. Tampoco consideran que la función de “prestamista de última instancia” que desempeñan los bancos centrales sea insustituible, pues los contratos de captación de recursos los bancos comerciales pueden incluir cláusulas que les permitan atender los retiros incluso en momentos difíciles. Esto lo harán, claro está, a cambio de reconocer una prima a quienes estén dispuestos a aceptar prórrogas ante situaciones de iliquidez sistémica.

Con respaldo. Por lo anterior, los librecambistas abogan por un Free Banking; es decir, por un esquema en que no exista banca central y en que los medios de pago los emitan bancos privados sin otra regulación que la que rige para todos los contratos libremente suscritos entre adultos. La función del gobierno es solo asegurar que se cumpla con esos contratos.

El dinero emitido bajo este esquema sí tendrá respaldo pues de otra manera nadie lo aceptará. El respaldo será metal precioso (lingotes de oro, plata o estaño) debidamente custodiados por terceros o, más probablemente, conjuntos de activos como los que administran los fondos mutuos. Como todo el dinero debe estar debidamente respaldado, no habrá posibilidad de “emisión inorgánica”. Los pagos –al menos los importantes– de los actores económicos se harán de manera instantánea (“liquidación bruta en tiempo real”) por medios electrónicos, más o menos como lo hace actualmente el Sinpe que opera el Banco Central de Costa Rica. La “supervisión” bancaria estará a cargo de calificadoras profesionales (e.g., Standard & Poor’s, Fitch), las cuales divulgarán los resultados de sus calificaciones para que el público sepa a qué atenerse.

Quien considere que lo anterior es demasiado teórico, sin contenido práctico, quizás encuentre interesante leer la siguiente noticia publicada en la revista Mercados y Tendencias (mayo, 2007): “Grupo Interbolsa lanzó al mercado la primera tarjeta de débito que da la opción de retirar, pagar o cancelar con el dinero invertido en fondos de liquidez administrados por su Sociedad de Fondos de Inversión (...) el cliente podrá cancelar con la tarjeta de Interbolsa en más de 8.000 comercios afiliados a la red ATH o bien retirar dinero en cualquiera de los 467 cajeros automáticos de dicha red”.

jueves, 16 de agosto de 2007

Por la soberanía nacional.

Carlos Astorga Cerdas
Estudiante Ciencias Políticas- Derecho, UCR

Escritor asociado de Economía y Política

Mucho mas allá del San Juan, existen fuerzas poderosísimas, anti-globalización, que representan los intereses de cerradas cúpulas de grupos de presión. En numerosas páginas de Internet se publican invitaciones y memorias de congresos de estos grupos que tienen su sede en Estados Unidos. Son las principales fuentes de financiamiento del Partido Demócrata, el cual se opuso al DR-CAFTA, ya que la competitividad de países como Costa Rica representaba una amenaza para sus intereses. Desgraciadamente, han permeado los criterios de altos jerarcas de algún partido político con representación legislativa. Uno se pregunta, cuáles son las razones que explican este hecho.

Al parecer algunas personas, escudadas en el monopolio del amor por la patria, han escondido muy bien sus intereses personales. Es claro que este referéndum para algunos significa algo muy diferente de un destino país. Está en juego, mas bien, su supervivencia en el mundo de la política. Densas cortinas de humo ocultan la verdad. Los discursos de estas organizaciones se repiten en las páginas de los periódicos, en los medios. ¿Recuerdan aquella historia de que no hace falta leer el texto de un tratado para oponerse a él? Evidentemente, “no lean el tratado, no vaya a ser que se nos caiga el teatrito….”

La ambición de poder de unos pocos es el puente que se abre para quienes vienen a defender intereses ajenos a los de los costarricenses. En otras palabras, nos estamos exponiendo a echar por la borda el trabajo de generaciones del país, a cambio de nada. Las consecuencias de que estos grupos de presión ingresen a la política nacional pueden llegar a ser verdaderamente desastrosas. La sustitución de los intereses costarricenses, por los de cúpulas extranjeras implica un viraje en la agenda política nacional. Significa la entrega de la institucionalidad de un país que ha hecho bien las cosas, la entrega de la soberanía nacional.

Evidentemente la ambición ha cegado a muchos. Aprovechándose de la buena voluntad de personas que no creen en nuestro modelo de desarrollo, están hipotecando el futuro de quienes heredaremos el país el día de mañana. La construcción del comercio de Costa Rica ha costado casi doscientos años. La institucionalidad nacional, tal vez, mas. No se puede tolerar que el triunfo de mezquinos egoísmos nos cueste la historia del país. Quien defienda esto no es digno de llamarse patriota, quien lo acepte, traiciona la soberanía nacional.

En la discusión nacional sobre el Tratado de Libre Comercio, frente al reto que implica el plebiscito de octubre, se debe observar con toda claridad, cuáles son los principios y los fines de la discusión, cuáles las posiciones y qué motiva a las partes a adquirir una postura determinada. Costa Rica vale mas, mucho mas que los intereses de unas pocas personas. A la hora de hacer la lista con los más y los menos, veamos el origen de estos. Que sea el bienestar del país y las mayorías el que rija a nuestra razón y no los intereses de Public Citizen y de Global Trade Watch. No entreguemos lo mas preciado que tenemos, nuestra capacidad de regir nuestro futuro.